Una vez pasada la frontera con Ecuador, y ya que estabamos algo reventados de tanto autobus, decidimos, coincidiendo con el fin de semana, parar en el turístico pueblo de Máncora.
Tras dos noches allí, continuamos viaje rumbo hacia el Sur. Hay que tener en cuenta que nuestro avión de regreso a Madrid es desde Quito, por eso tenemos que ir bajando sin parar demasiado, para luego, una vez llegados al Titi-caca, empezar nuevamente a subir hacia Quito.
Como decía cogimos un bus rumbo a Trujillo desde Máncora. Era un autobus nocturno, salía a las 22.30h de Máncora y llegó a Trujillo sobre las 7.30 de la mañana. Una vez allí contratamos un tour para ver las Huacas, templos, del sol y de la luna de la cultura moche, y por la tarde visitamos las ruinas de Chan Chan, la ciudad de adobe más grande del mundo. Aún nos quedo tiempo para ver un poco el centro histórico de Trujillo.
Esa misma noche cogimos un autobus nocturno para Lima. Llegamos a Lima sobre las 7.00 de la mañana(yo bastante reventado, ya que no puedo dormir en los autobuses), y lo primero que hicimos fue pillar un hostal, y en mi caso dormir un rato. Sobre las doce del mediodia, una ducha y a descubrir Lima. Por la mañana el centro y por la tarde fuimos al museo de la nación, a culturizarnos un poco. Luego cenamos algo en el Stadio, un bar ambientado en el mundo del fútbol y en seguida nos fuimos a dormir. Había que recuperar todo lo no dormido en los dos días anteriores.
Al día siguiente nos levantamos prontito y de nuevo a la estación de buses (aquí les llaman terminales). Nos dirigimos a la terminal de la compañia Flores. Aquí en Perú cada compañía tiene su propio terminal, lo que aumenta aún más si cabe el caos circulatorio.
Ya en la terminal conseguimos dos billetes para Nazca a las 9.30h y ......de nuevo al autobus. Antes de subir al bus llamé a Espàña, que de vez en cuando no está de más, para saber que andas vivo y esas cosas.
Durante el camino mi compi de fatigas se fue poniendo cada vez peor y llegó bastante reventado a Nazca (llegamos sobre las 17.30h). Así que en seguida buscamos alojamiento y se fué a la cama directamente. También contratamos en el mismo hotel una excursión para sobrevolar las líneas. 60Dolares por cabeza.
Yo dí un pequeño paseo por el pueblo, cené algo en una pizzería y en seguida me fui a dormir.
Al día siguiente (este en el que escribo), sobrevolamos por la mañana las líneas (pensé que sería más impresionante pero me defraudó un poco), luego un desayuno en el Hotel y un poco de relax en la habitación. A las doce de nuevo afuera a visitar el pueblo y a investigar el billete de bus para nuestro siguiente destino: Arequipa.
jueves, 12 de noviembre de 2009
domingo, 8 de noviembre de 2009
DE AUTOBUS EN AUTOBUS HASTA PERU
Sigo contando nuestro periplo por Sudamérica.
Tras visitar Cuenca, una bella ciudad colonial, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, tomamos un autobus con destino Vilcabamba. Tuvimos que hacer un trasbordo en Loja, y finalmente llegamos a Vilcabamba sobre las 0.30 de la noche. A esas horas estaba ya casi todo cerrado (Vilcabamba es un pequeño pueblecito con unos 1500habitantes). Tras dar unas cuantas vueltas por el pueblo pudimos alojarnos en un humilde hostal, pero suficiente para una noche (además era barato, 5 Dolares por cabeza).
Tras instalarnos nos fuimos al único bar abierto, una cerveza y a dormir.
Al día siguiente pretendíamos bajar ya a Perú, por la frontera de San Ignacio, pero nos dimos cuenta de que iba a ser un viaje muy largo por lo arduo de la orografía (estamos en plenos Andes y las carreteras son bastante malas). Asi que reculamos y nos fuimos primero a Loja y allí tomamos un bus a la frontera con Perú, via Piura. El viaje duró unas 8horas. Ya en Piura otro autobus (pretendíamos ir a Trujillo, pero no había ningún billete), esta vez para Mancora (visto que no había nada para Trujillo). Así que nuevamente autobus, esta vez 2horas y media, y terminamos en Máncora sobre las tres de la mañana.
Tras una dificil búsqueda de hostal (estaba todo ocupado), acabamos en el "HOstal Espada" (por 40Soles por cabeza, unos 10 Euros).
Al día siguiente y tras dormir hasta bien entrado el mediodía, nos fuimos a comer y luego a descansar.
Mancora es un pueblecito pequeño, playero, y muy orientado al turismo (mucho surfero y guiri).
Esa noche (es decir la de ayer), tocaba mariachi, así que una botellita de ron y al lío.
Hubo fiesta hasta altas horas de la madrugada. La verdad es que estuvo muy bien. Diferente que salir en cualquier otra ciudad. Aqui la fiesta era en la playa, con antorchas, gente tocando la guitarra.....todo muy "bucólico" y "hippie". También había un garito tipo discoteca, aunque no nos quedamos demasiado tiempo.
Y de momento hasta aquí os cuento. Informaré más adelante.
Tras visitar Cuenca, una bella ciudad colonial, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, tomamos un autobus con destino Vilcabamba. Tuvimos que hacer un trasbordo en Loja, y finalmente llegamos a Vilcabamba sobre las 0.30 de la noche. A esas horas estaba ya casi todo cerrado (Vilcabamba es un pequeño pueblecito con unos 1500habitantes). Tras dar unas cuantas vueltas por el pueblo pudimos alojarnos en un humilde hostal, pero suficiente para una noche (además era barato, 5 Dolares por cabeza).
Tras instalarnos nos fuimos al único bar abierto, una cerveza y a dormir.
Al día siguiente pretendíamos bajar ya a Perú, por la frontera de San Ignacio, pero nos dimos cuenta de que iba a ser un viaje muy largo por lo arduo de la orografía (estamos en plenos Andes y las carreteras son bastante malas). Asi que reculamos y nos fuimos primero a Loja y allí tomamos un bus a la frontera con Perú, via Piura. El viaje duró unas 8horas. Ya en Piura otro autobus (pretendíamos ir a Trujillo, pero no había ningún billete), esta vez para Mancora (visto que no había nada para Trujillo). Así que nuevamente autobus, esta vez 2horas y media, y terminamos en Máncora sobre las tres de la mañana.
Tras una dificil búsqueda de hostal (estaba todo ocupado), acabamos en el "HOstal Espada" (por 40Soles por cabeza, unos 10 Euros).
Al día siguiente y tras dormir hasta bien entrado el mediodía, nos fuimos a comer y luego a descansar.
Mancora es un pueblecito pequeño, playero, y muy orientado al turismo (mucho surfero y guiri).
Esa noche (es decir la de ayer), tocaba mariachi, así que una botellita de ron y al lío.
Hubo fiesta hasta altas horas de la madrugada. La verdad es que estuvo muy bien. Diferente que salir en cualquier otra ciudad. Aqui la fiesta era en la playa, con antorchas, gente tocando la guitarra.....todo muy "bucólico" y "hippie". También había un garito tipo discoteca, aunque no nos quedamos demasiado tiempo.
Y de momento hasta aquí os cuento. Informaré más adelante.
jueves, 5 de noviembre de 2009
LA SELVA AMAZÓNICA
Continúo con la narración de nuestro viaje por Ecuador y Perú.
Tras una buena juerga en Baños, Nahuel y yo cogimos el primer autobus que salía para Tena. Tena es un pueblecito situado ya en la cuenca del rio Amazonas, en la confluencia de los rios Tena y Pano, al Este de Ecuador. Se puede decir que es el mayor nucleo habitado más al Este de Ecuador (unos 15.000 habitantes). A partir de Tena sólo hay selva amazónica y pequeños poblados.
Al llegar a Tena, tras un viaje en bus de unas 3h y media nos alejamos en el Hostal Limon Cocha, regentado por un simpático alemán, que a pesar de llevar más de 15 años en Ecuador, aún tenía un fuerte acento germánico.
El día siguiente y tras dormir casi 12 horas (la juerga en Baños fue grande), nos dedicamos a visitar Tena, con toda la tranquilidad del mundo y parando en terracitas para tomar un café helado y jugar alguna que otra partida de ajedrez.
La sensación de estar en una mini-ciudad rodeada de selva por todas partes era muy curiosa. En el centro del pueblo había un minizoo, donde podías subirte a un observatorio desde el que divisabas todo Tena. Más alla de Tena solo había jungla, miraras a donde miraras.
En el mismo hostal contratamos una excursion por la jungla para los dos días siguientes. (3 y 4 de Noviembre). El primer día recorrimos en barca el rio Napo y también visitamos una reserva de animales amazónicos. En realidad era una especie de zoo donde recuperaban animales enfermos o que habían sido domésticos pero que las familias los habían abandonado. Ese día dormimos en unas cabañas en medio de ninguna parte (selva por donde quiera que miraras), y ya al día siguiente realizamos un recorrido a pie por la selva junto a nuestro guía Fausto. Por la tarde un baño en el rio Puzuno con los típicos neumáticos. Una chorrada pero lo pasamos como los indios (y conste que esta expresión no es para nada despectiva). Tras el baño vuelta a Tena y otra vez de viaje. Esta vez para Cuenca, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco por su bonito casco histórico.
Tras un viaje de casi 10 horas, llegamos a Cuenca destruidos sobre las 4 de la mañana. Cogimos el primer hostal que pillamos abierto (por 10 US Dolares por cabeza) y a dormir.
Hoy nos levantamos sobre las 11.30 y se puede decir que ya hemos visto lo principal de Cuenca. Alrededor de las 18.00 tomaremos un autobus rumbo a Vilcabamba, pequeña villa típica para el ocio y el relax. En dos o tres días estaremos ya en Perú.
Os seguiremos informando desde mi humilde blog.
Tras una buena juerga en Baños, Nahuel y yo cogimos el primer autobus que salía para Tena. Tena es un pueblecito situado ya en la cuenca del rio Amazonas, en la confluencia de los rios Tena y Pano, al Este de Ecuador. Se puede decir que es el mayor nucleo habitado más al Este de Ecuador (unos 15.000 habitantes). A partir de Tena sólo hay selva amazónica y pequeños poblados.
Al llegar a Tena, tras un viaje en bus de unas 3h y media nos alejamos en el Hostal Limon Cocha, regentado por un simpático alemán, que a pesar de llevar más de 15 años en Ecuador, aún tenía un fuerte acento germánico.
El día siguiente y tras dormir casi 12 horas (la juerga en Baños fue grande), nos dedicamos a visitar Tena, con toda la tranquilidad del mundo y parando en terracitas para tomar un café helado y jugar alguna que otra partida de ajedrez.
La sensación de estar en una mini-ciudad rodeada de selva por todas partes era muy curiosa. En el centro del pueblo había un minizoo, donde podías subirte a un observatorio desde el que divisabas todo Tena. Más alla de Tena solo había jungla, miraras a donde miraras.
En el mismo hostal contratamos una excursion por la jungla para los dos días siguientes. (3 y 4 de Noviembre). El primer día recorrimos en barca el rio Napo y también visitamos una reserva de animales amazónicos. En realidad era una especie de zoo donde recuperaban animales enfermos o que habían sido domésticos pero que las familias los habían abandonado. Ese día dormimos en unas cabañas en medio de ninguna parte (selva por donde quiera que miraras), y ya al día siguiente realizamos un recorrido a pie por la selva junto a nuestro guía Fausto. Por la tarde un baño en el rio Puzuno con los típicos neumáticos. Una chorrada pero lo pasamos como los indios (y conste que esta expresión no es para nada despectiva). Tras el baño vuelta a Tena y otra vez de viaje. Esta vez para Cuenca, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco por su bonito casco histórico.
Tras un viaje de casi 10 horas, llegamos a Cuenca destruidos sobre las 4 de la mañana. Cogimos el primer hostal que pillamos abierto (por 10 US Dolares por cabeza) y a dormir.
Hoy nos levantamos sobre las 11.30 y se puede decir que ya hemos visto lo principal de Cuenca. Alrededor de las 18.00 tomaremos un autobus rumbo a Vilcabamba, pequeña villa típica para el ocio y el relax. En dos o tres días estaremos ya en Perú.
Os seguiremos informando desde mi humilde blog.
sábado, 31 de octubre de 2009
RUTA QUILOTOA
Hola nuevamente a todos, seguimos con nuestro periplo por Ecuador.
La visita a Quito nos duró un día. El centro histórico es muy pequeño y se recorre en seguida. Además, sabiendo que al regreso tenemos que coger nuevamente el vuelo desde Quito, decidimos no dedicarl más tiempo a Quito. Así que en nuestro segundo día completo en Ecuador decidimos irnos a hacer un pequeño trekking por los Andes.
Decidimos hacer la ruta Quilotoa. Es un sendero circular que rodea la laguna Quilotoa y el volcán Cotapaxi. La ruta es bastante larga, aunque nosotros hicimos un par de tramos (el resto lo hicimos en autobus).
El primer día nos bajamos del bus en Zumbahue y desde allí, caminata de tres horitas hasta Quilotoa, donde ya ve la laguna en todo su esplendor.
El problema (para mi) no fue la caminata en sí (la mochila pesa unos 10kg, y el recorrido no era muy dificil), el problema fue que pasamos de Quito, a nos 2800 metros, a Quilotoa, a 3854m, y pasamos como digo en apenas un día. Demasiado poco tiempo de aclimatación, así que sufrí un poco de mal de altura, mareos y dolor de cabeza.
Al día siguiente hicimos un trekking más exigente, más km y más rompepiernas. Segúi todo el día con dolor de cabeza, pero finalmente llegamos a nuestro seguno destino en la ruta, la aldea de Chugchilan.
El siguiente día (es decir, este en el que escribo), nos levantamos a las 3.00. pillamos un bus con el que completamos la ruta Quilotoa y regresamos a la civilización.
Del pueblo de Latacunga un bus para Baños. Un pueblecito muy turístico, con baños termales y posibilidades para hacer multitud de excursiones. Después de la ruta Quilotoa necesitabamos un descanso, así que lo primero que hicimos fue pillar el hotel, luego a los baños termales y despues comida y cervezas en la calle principal de Baños.
Ahora mismo (17.36h), llevo ya tres cervezas, que me han afectado más de lo que deberían.
Hoy además es fiesta aquí, así que se preveee una buena....(je,je)
Saludos a todos/as
jueves, 29 de octubre de 2009
QUITO: PRIMERA PARADA
Comienza nuestro periplo sudamericano del 2009.
Tras cinco horas de autobus para llegar a Madrid desde Pamplona nos esperaban 11 horas de vuelo para cruzar el "charco". La verdad es que el vuelo fue muy bien, muy tranquilo y sin apenas turbulencias.
Aterrizamos en Quito aproximadamente a las 21.30 hora local. Del aeropuerto un taxi para el centro (por 8 Dolares), y rápidamente y gracias a la ayuda de la como siempre fantástica "Lonely Planet" encontramos un hostal para dormir.
Llegamos bastante reventados, pero el estomago nos pedía a gritos meter algo de comida, así que tras dejar las mochilas en el hotel cogimos un taxi y nos fuimos para el centro a cenar. Tras la cena vuelta al hotel y a dormir!!!.
Al día siguiente (o sea, en el que estoy escribiendo), nos dedicamos basicamente a patear el centro de Quito y planear lo que hacer en los días siguientes.
El centro histórico de Quito es pequeño y se recorre en muy poco tiempo. Ya llegada la tarde, y tras una amena charla con un simpático limpiabotas (Andrés), que quería aprender algo de Inglés, nos dirigimos al hostal para descansar un poco de la jornada.
Al día siguiente nos dirigiremos hacia la localidad de Latacunga y comenzaremos la ruta del Quilotoa. Una ruta circular con su centro en el volcán Quilotoa, y que según todas las guias tiene unos paisajes extraordinarios. Así que eso es lo que nos espera en los próximos dos o tres días.
Saludos a todos/as.
Tras cinco horas de autobus para llegar a Madrid desde Pamplona nos esperaban 11 horas de vuelo para cruzar el "charco". La verdad es que el vuelo fue muy bien, muy tranquilo y sin apenas turbulencias.
Aterrizamos en Quito aproximadamente a las 21.30 hora local. Del aeropuerto un taxi para el centro (por 8 Dolares), y rápidamente y gracias a la ayuda de la como siempre fantástica "Lonely Planet" encontramos un hostal para dormir.
Llegamos bastante reventados, pero el estomago nos pedía a gritos meter algo de comida, así que tras dejar las mochilas en el hotel cogimos un taxi y nos fuimos para el centro a cenar. Tras la cena vuelta al hotel y a dormir!!!.
Al día siguiente (o sea, en el que estoy escribiendo), nos dedicamos basicamente a patear el centro de Quito y planear lo que hacer en los días siguientes.
El centro histórico de Quito es pequeño y se recorre en muy poco tiempo. Ya llegada la tarde, y tras una amena charla con un simpático limpiabotas (Andrés), que quería aprender algo de Inglés, nos dirigimos al hostal para descansar un poco de la jornada.
Al día siguiente nos dirigiremos hacia la localidad de Latacunga y comenzaremos la ruta del Quilotoa. Una ruta circular con su centro en el volcán Quilotoa, y que según todas las guias tiene unos paisajes extraordinarios. Así que eso es lo que nos espera en los próximos dos o tres días.
Saludos a todos/as.
jueves, 13 de agosto de 2009
LOS MONUMENTOS POLACOS
Como ya sabreis, los apasionados lectores de mi blog, (¿5?), a finales de Julio estuve de turismo por Polonia.
Sinceramente tengo que decir, que me sorprendió con gran agrado el aire moderno, limpio y cosmopólita de su capital, Varsovia, así como de Krakovia. Ambas ciudades tienen un casco antiguo encantador, con edificios bajos pintados con tonos pastel, calles empedradas y una gran vida donde quiera que vayas.
El buen tiempo, las terracitas y las cervecitas hicieron que la visita a Polonia fuera realmente agradable. No obstante, además de todo esto, no puedo no hacer referencia a la gran cantidad de monumentos existentes en estas dos bellas ciudades, e imagino que en toda Polonia.
Los monumentos, en Polonia, están por todas partes. No son de madera, ni de piedra, ni de marmol. Tienen nombre de mujer, rasgos eslavos, ojos claros, pelo rubio platino (o en ocasiones negro como el azabache), y quizas unas medidas de 105-90-85 (lastima que no pude coger ninguna medida).
Y es que, SÍ, no sé porqué, pero las mujeres polacas son de una belleza espectacular. Quizás habría que hacer algún estudio científico para saber cuál es la razón. Una teoría puede ser por la cerveza que beben, aunque habría, como digo, que realizar un estudio empirico sobre el tema.
En fín, no dejeis de ir a Polonia y de asombraros con sus monumentos. Además está visión no exige duras caminatas, basta con sentarse en una terraza, pedirse un par de cervezas y ver "la vida pasar".
Sinceramente tengo que decir, que me sorprendió con gran agrado el aire moderno, limpio y cosmopólita de su capital, Varsovia, así como de Krakovia. Ambas ciudades tienen un casco antiguo encantador, con edificios bajos pintados con tonos pastel, calles empedradas y una gran vida donde quiera que vayas.
El buen tiempo, las terracitas y las cervecitas hicieron que la visita a Polonia fuera realmente agradable. No obstante, además de todo esto, no puedo no hacer referencia a la gran cantidad de monumentos existentes en estas dos bellas ciudades, e imagino que en toda Polonia.
Los monumentos, en Polonia, están por todas partes. No son de madera, ni de piedra, ni de marmol. Tienen nombre de mujer, rasgos eslavos, ojos claros, pelo rubio platino (o en ocasiones negro como el azabache), y quizas unas medidas de 105-90-85 (lastima que no pude coger ninguna medida).
Y es que, SÍ, no sé porqué, pero las mujeres polacas son de una belleza espectacular. Quizás habría que hacer algún estudio científico para saber cuál es la razón. Una teoría puede ser por la cerveza que beben, aunque habría, como digo, que realizar un estudio empirico sobre el tema.
En fín, no dejeis de ir a Polonia y de asombraros con sus monumentos. Además está visión no exige duras caminatas, basta con sentarse en una terraza, pedirse un par de cervezas y ver "la vida pasar".
domingo, 2 de agosto de 2009
VISITA A POLONIA
El pasado mes de Julio, concretamente del 20 al 26, viajé en compañía de dos amigos (Nahuel y Alejandro), al "exótico" país de Polonia.
El viaje comenzó en coche, ya que tuvimos que trasladarnos desde el trabajo y tras un duro turno de tarde, hasta Madrid.
De camino a Madrid paramos en Miranda de Ebro a recoger al tercer integrante de la expedición, Alejandro. Llegamos a Madrid alrededor de las cuatro y media de la mañana, y tuvimos que esperar un par de horas a que saliera nuestro avión ( compañía Lufthansa) con destino a Varsovia.
Finalmente, y tras una breve escala en Munich llegamos al aeropuerto "Chopin" de la capital Polaca.
Una vez recogidos los equipajes nos abordó un taxista "pirata" que se ofreció a llevarnos a nuestro Hotel (hotel Aramis) por 70 Sloty. Por 1 Euro al cambio, consigues unos 4,25 Sloty, así que echale cuentas.
Ese mismo día salimos del hotel y sin haber dormido nada la noche anterior, nos dispusimos a recorrer brevemente la Old town de Varsovia. En seguida comprobamos que la parte vieja de la ciudad era de una belleza cautivadora, a pesar de que fue completamente reconstruida tras los bombardeos alemanes de la Segunda guerra mundial. Al mismo tiempo, y tras la comida y varias cervezas también nos dimos cuenta de que la vida allí, si vas con Euros, es bastante barata. Comida, cerveza, taxis, autobus, discotecas... todo resulta mucho más barato (que en España, al menos). Regresamos al hotel ya por la noche y los tres gozamos de un merecido sueño reparador.
Al día siguiente y tras levantarnos bastante tarde (había que cargar pilas para la que se avecinaba), nos dirigimos nuevamente al centro. Estuvimos todo el día pateando la ciudad (y sus terrazas, claro está), regresamos al hotel. Botellón en la habitación y a descubrir Varsovia "la nuit ". Nos metimos en el Anklawa, tras una primera copa en un bar, y allí descubrimos el fiestón que puede haber en Varsovia un Martes por la noche. Estuvimos todo el rato en el club, y ya al amanecer, y con una considerable melopea, regresamos en taxi al hotel. La baticueva nos esperaba.
El Miércoles nuevamente estuvimos por la ciudad vieja. Por la tarde-noche quedamos con Hana, una chica que había conocido Alejandro en el Anklawa. Tuvimos una agradable conversación y regresamos nuevamente al hotel. Al día siguiente nos esperaba Krakovia y Auswitch.
Nos levantamos muy pronto, seis de la mañana. Taxi a la estación de trenes y cogimos el de las 7.15 a Krakovia (unas tres horas de viaje). Durante el trayecto y graciás a la guía trotamundos, me documenté sobre la geografía, historia y tradiciones de Polonia.
Una vez en Krakovia cogimos directamente un minibus que te llevaba directamente a la entrada de Auswitch. 9 Sloty por cabeza. Aquel fue el día más caluroso que pasamos en Polonia (36 grados). El calor, unido al sol y a los cientos de personas (turistas), que abarrotaban el antiguo campo de concentración, hicieron que la visita desmereciera bastante.
En Auswitch se ejecutaron entre millón y medio a dos millones de personas. No obstante y pese a todos los carteles de "guardar silencio", "prohibido fotos", etc, no pude evitar tener la sensación de estar en una especie de parque temático. Quizás esperaba otra cosa de tan fatídico lugar.
Tras Auswitch cogimos nuevamente el minibus a Krakovia y pasamos allí toda la tarde. Visitamos las zonas más turísticas, colina de Babel, plaza de la Lonja,... y a las ocho de la tarde nuevamente al tren.
En una cabina privada (de 6 plazas pero en la que estábamos unicamente los tres), organizamos una pequeña fiesta privada a base de Vodka finlandes. Llegamos a Varsovia con un punto bastante majo ya. Hotel, ducha, más alcohol en la baticueva, y nuevamente de fiesta. Primero Anklawa y finalmente acabamos en el "Lemon", un lugar de música latina, donde conocimos a "los colombianos", un grupo de amiguetes, con los que hicimos muy buenas migas. Acabamos con ellos hasta tarde, y volvimos al hotel.
El Viernes, más de lo mismo. Paseos por Varsovia y por la noche salida nocturna. Esta vez no pudimos ir al Anklawa ya que había una fiesta privada. Fuimos en primer lugar al Zoo, donde nuestro amigo Alejandro conquistó a una bella señorita y, por causas de fuerza mayor, nos dejó solos a Nahuel y a mi.
Tras terminar todo el Vodka que habíamos colado de "estranjis" en el club, vagabundeamos buscando el "Lemon", unos simpáticos viandantes nos acercaron hasta el lugar, aunque viendo nuestro estado, no se atrevieron a entrar con nosotros. Allí en seguida nos encontramos con los colombianos y la fiesta continuó. Llegamos a casa ya con la luz del día (aunque en Polonia en verano amanece sobre las cuatro de la mañana).
El Sabado se repitió la misma historia que el Viernes, con la excepción de que yo "me caí del banquillo". Demasiada juerga para un anciano. Así que me quedé durmiendo en el hotel, esperando que llegará el día siguiente y la vuelta a Tierra Santa.
Pesé a eso, no descansé demasiado. Una visita (acompañado) de Alejandro sobre las dos de la mañana, la luz del sol y la llegada de Nahuel, tajado, alrededor de las seis y media, me lo impidieron totalmente.
Finalmente llegó el Domingo, aeropuertos, vuelos y la llegada a Madrid-Barajas sobre las doce de la noche.
La puntilla final la puso conducir hasta Pamplona desde Madrid. Llegamos a Pamplona sobre las cinco y media de la noche.
Al día siguiente (tenía turno de noche), pagué caro todo el trajín del viaje.
NOTA SOBRE ALGUNOS PRECIOS.
-Un billete de autobus urbano-----------------------------------2,80 Sloty
-Una comida/cena en restaurante medio (sin postre)--------------Unos 10 Euros
-Una pinta de Tiskie o Siwiech----------------------------------Desde 7 Sloty (e incluso menos)
-Una entrada a un club/discoteca--------------------------------10 Sloty
-Un trayecto diurno en taxi (zona urbana)-----------------------25 Sloty
-Un billete de tren Varsovia-Krakovia---------------------------100 Sloty
-Un café--------------------------------------------------------8 Sloty
El viaje comenzó en coche, ya que tuvimos que trasladarnos desde el trabajo y tras un duro turno de tarde, hasta Madrid.
De camino a Madrid paramos en Miranda de Ebro a recoger al tercer integrante de la expedición, Alejandro. Llegamos a Madrid alrededor de las cuatro y media de la mañana, y tuvimos que esperar un par de horas a que saliera nuestro avión ( compañía Lufthansa) con destino a Varsovia.
Finalmente, y tras una breve escala en Munich llegamos al aeropuerto "Chopin" de la capital Polaca.
Una vez recogidos los equipajes nos abordó un taxista "pirata" que se ofreció a llevarnos a nuestro Hotel (hotel Aramis) por 70 Sloty. Por 1 Euro al cambio, consigues unos 4,25 Sloty, así que echale cuentas.
Ese mismo día salimos del hotel y sin haber dormido nada la noche anterior, nos dispusimos a recorrer brevemente la Old town de Varsovia. En seguida comprobamos que la parte vieja de la ciudad era de una belleza cautivadora, a pesar de que fue completamente reconstruida tras los bombardeos alemanes de la Segunda guerra mundial. Al mismo tiempo, y tras la comida y varias cervezas también nos dimos cuenta de que la vida allí, si vas con Euros, es bastante barata. Comida, cerveza, taxis, autobus, discotecas... todo resulta mucho más barato (que en España, al menos). Regresamos al hotel ya por la noche y los tres gozamos de un merecido sueño reparador.
Al día siguiente y tras levantarnos bastante tarde (había que cargar pilas para la que se avecinaba), nos dirigimos nuevamente al centro. Estuvimos todo el día pateando la ciudad (y sus terrazas, claro está), regresamos al hotel. Botellón en la habitación y a descubrir Varsovia "la nuit ". Nos metimos en el Anklawa, tras una primera copa en un bar, y allí descubrimos el fiestón que puede haber en Varsovia un Martes por la noche. Estuvimos todo el rato en el club, y ya al amanecer, y con una considerable melopea, regresamos en taxi al hotel. La baticueva nos esperaba.
El Miércoles nuevamente estuvimos por la ciudad vieja. Por la tarde-noche quedamos con Hana, una chica que había conocido Alejandro en el Anklawa. Tuvimos una agradable conversación y regresamos nuevamente al hotel. Al día siguiente nos esperaba Krakovia y Auswitch.
Nos levantamos muy pronto, seis de la mañana. Taxi a la estación de trenes y cogimos el de las 7.15 a Krakovia (unas tres horas de viaje). Durante el trayecto y graciás a la guía trotamundos, me documenté sobre la geografía, historia y tradiciones de Polonia.
Una vez en Krakovia cogimos directamente un minibus que te llevaba directamente a la entrada de Auswitch. 9 Sloty por cabeza. Aquel fue el día más caluroso que pasamos en Polonia (36 grados). El calor, unido al sol y a los cientos de personas (turistas), que abarrotaban el antiguo campo de concentración, hicieron que la visita desmereciera bastante.
En Auswitch se ejecutaron entre millón y medio a dos millones de personas. No obstante y pese a todos los carteles de "guardar silencio", "prohibido fotos", etc, no pude evitar tener la sensación de estar en una especie de parque temático. Quizás esperaba otra cosa de tan fatídico lugar.
Tras Auswitch cogimos nuevamente el minibus a Krakovia y pasamos allí toda la tarde. Visitamos las zonas más turísticas, colina de Babel, plaza de la Lonja,... y a las ocho de la tarde nuevamente al tren.
En una cabina privada (de 6 plazas pero en la que estábamos unicamente los tres), organizamos una pequeña fiesta privada a base de Vodka finlandes. Llegamos a Varsovia con un punto bastante majo ya. Hotel, ducha, más alcohol en la baticueva, y nuevamente de fiesta. Primero Anklawa y finalmente acabamos en el "Lemon", un lugar de música latina, donde conocimos a "los colombianos", un grupo de amiguetes, con los que hicimos muy buenas migas. Acabamos con ellos hasta tarde, y volvimos al hotel.
El Viernes, más de lo mismo. Paseos por Varsovia y por la noche salida nocturna. Esta vez no pudimos ir al Anklawa ya que había una fiesta privada. Fuimos en primer lugar al Zoo, donde nuestro amigo Alejandro conquistó a una bella señorita y, por causas de fuerza mayor, nos dejó solos a Nahuel y a mi.
Tras terminar todo el Vodka que habíamos colado de "estranjis" en el club, vagabundeamos buscando el "Lemon", unos simpáticos viandantes nos acercaron hasta el lugar, aunque viendo nuestro estado, no se atrevieron a entrar con nosotros. Allí en seguida nos encontramos con los colombianos y la fiesta continuó. Llegamos a casa ya con la luz del día (aunque en Polonia en verano amanece sobre las cuatro de la mañana).
El Sabado se repitió la misma historia que el Viernes, con la excepción de que yo "me caí del banquillo". Demasiada juerga para un anciano. Así que me quedé durmiendo en el hotel, esperando que llegará el día siguiente y la vuelta a Tierra Santa.
Pesé a eso, no descansé demasiado. Una visita (acompañado) de Alejandro sobre las dos de la mañana, la luz del sol y la llegada de Nahuel, tajado, alrededor de las seis y media, me lo impidieron totalmente.
Finalmente llegó el Domingo, aeropuertos, vuelos y la llegada a Madrid-Barajas sobre las doce de la noche.
La puntilla final la puso conducir hasta Pamplona desde Madrid. Llegamos a Pamplona sobre las cinco y media de la noche.
Al día siguiente (tenía turno de noche), pagué caro todo el trajín del viaje.
NOTA SOBRE ALGUNOS PRECIOS.
-Un billete de autobus urbano-----------------------------------2,80 Sloty
-Una comida/cena en restaurante medio (sin postre)--------------Unos 10 Euros
-Una pinta de Tiskie o Siwiech----------------------------------Desde 7 Sloty (e incluso menos)
-Una entrada a un club/discoteca--------------------------------10 Sloty
-Un trayecto diurno en taxi (zona urbana)-----------------------25 Sloty
-Un billete de tren Varsovia-Krakovia---------------------------100 Sloty
-Un café--------------------------------------------------------8 Sloty
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